Para que una dieta tenga éxito una de las reglas de oro es controlar los ataques de hambre, que están relacionados con factores emocionales como la ansiedad y la angustia.
Suele pasar que cuando estamos a dieta se despierta un incontrolable ataque de hambre y corremos a la heladera y después nos arrepentimos por no haber podido controlarnos.
Estas actitudes están relacionadas con factores emocionales, como la ansiedad y la angustia, que piden una satisfacción instantánea a las que están siguiendo un régimen para adelgazar. Por eso los alimentos más buscados son aquellos ricos en grasas y azúcares que actúan a nivel cerebral originando un efecto tranquilizador y una sensación de bienestar rápidos.
Como primer paso para poder controlar la ansiedad debemos averiguar que esconden en realidad los famosos ataques, y como podemos desviar la situación para nuestro beneficio.
Antes de comer algo que engorda anote la situación en que se encuentra y su estado de ánimo. Si por ejemplo antes de reunirse con su jefe o cuando está por vivir una situación difícil está a punto de sucumbir a la tentación busque alguna ocupación pequeña como lavarse los dientes, retocarse el maquillaje o, mejor aún, invitar a una amiga a tomar un café.
También es conveniente realizar alguna actividad física varias veces a la semana. Esto la ayudará a controlar y disminuir la ansiedad canalizándola mediante el desgaste físico.
De vez en cuando dése un permiso y coma su plato preferido, sin abusar en la cantidad. Recuerde que la presión y la sobre-exigencia pueden atentar contra la voluntad más fuerte. Reconocer los factores emocionales y poder encontrar un verdadero equilibrio, seguro la ayudaran a obtener el éxito deseado con cualquier dieta que haga.
Fuente:Mega Sitio