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Cocina oriental: ligera, saludable y exquisita

Más de tres mil años avalan la cocina oriental, una de las más antiguas, y que se está extendiendo por todos los rincones del mundo. Milenaria y llena de misterio, la gastronomía oriental nos muestra un universo de aromas y sabores muy especiales. Además de aportarnos una forma de comer sana y equilibrada. Descubre qué misterios esconden sus platos.

La cocina oriental está de moda... y con razón. La tradición y la experiencia culinaria trasmitida de generación en generación ha dado lugar a una cocina de gran belleza y espectacular sabor. Y es que los orientales utilizan también la gastronomía para mostrar sus ideas, sus inquietudes y sus fantasías, de ahí su originalidad.

Pero además de su riqueza, la dieta oriental o asiática, que abarca la cocina china, japonesa, india, y tailandesa, es una fuente de salud debido a los productos que utiliza. Aunque cada una de ellas tiene una marca que la define, comparten algunas características.

Ingredientes muy sanos

La dieta oriental está basada en unos productos básicos muy saludables: legumbres, arroz, muchas verduras, marisco y carnes blancas, reduciendo al mínimo la utilización de la carne roja y de los dulces. Para condimentar se utilizan las salsas, que además de dar sabor, dan color e imagen. No suelen ser muy fuertes ni muy espesas, para no trastocar la degustación original de los platos.

Pero lo que realmente le proporciona su cualidad de "cocina sana" es la forma de cocinar, ya que se aparca el "método frito" a favor de la cocción, al vapor, guisado o salteado.

Aunque estas características son generales para todos los países, cada región tiene su peculiaridad:

· Japón: su plato más característico es el sushi (bocaditos de arroz y pescado crudo) y el shasimi, un platillo muy elaborado cuya base es la mezcla de productos de mar y río, principalmente pescado en crudo.
· China: el té verde, soja y los mariscos como el abalone, una especie de ostra muy solicitada entre los apasionados de la cocina oriental, es lo que caracteriza a la comida clásica de China. Y quién no ha oído hablar de la famosas sopas de aleta de tiburón o de nido de golondrina.
· India: lo que más llama la atención en este país es su aroma, y esto se expande también a su cocina. Su pobreza se ha solventado con un gran dominio de las especias que les ha llevado a elaborar platos de gran riqueza para el paladar. Destaca el Rogan Josh (cordero al curry), el Tanduri (pollo, carne o pescado adobado con hierbas aromáticas y asados en un horno de barro) o los Mailai (langostinos al curry con coco).
· Tailandia: es el resultado de la influencia de la cocina japonesa, india o malasia, además de francesa y portuguesa. Los sabores que predominan son los del coco, las salsas frutales, las hojas de lima y el cilantro. Además, como la mayoría de los países de la región, tiene como base el arroz, aunque también se emplean algunos tipos de pasta, como los fideos, y diferentes chiles y pimientos, que otorgan un sabor algo picante a sus platos.

Pros y contras de la cocina oriental

En occidente se ha hecho muy popular la cocina oriental, entre otras razones, por el enorme interés por comer más sano y aumentar la calidad de vida. Y este tipo de cocina se destaca por la fuerte base vegetal, la poca grasa que contienen sus platos principales y la forma de cocinarlos. Por algo será que los países orientales desarrollados son un pueblo tradicionalmente longevo.

¿Y por qué su cocina es tan saludable?

· contiene pocos hidratos de carbono refinados y menos azúcares que la dieta occidental.
· se toma menos grasa y la que se consume es más sana.
· el consumo de pescado es más alto, lo que favorece la circulación, cuida el corazón y el desarrollo del proceso digestivo.
· posee un alto consumo de soja, proteína de origen vegetal muy beneficiosa para la salud.
· tiene un alto consumo de frutas y vegetales frescos de cada temporada, limitando el consumo de alimentos procesados o elaborados industrialmente.
· el té verde, muy bueno para la salud, es una de las bebidas más consumidas en estos países.

Para contrarrestar quizá la falta de sabor de sus ingredientes, utilizan numerosas especias que le dan un toque exquisito.

No obstante, no todo es positivo. Por ejemplo:

· aunque la cocina oriental sea baja en grasas, en algunos restaurantes occidentales no se cumple esta máxima. Por ello, aunque estés comiendo algo tan sano como el sushi, podría estar cocinado con alto nivel de grasa y con alimentos de poca calidad, lo que desvirtúa sus beneficios para la salud.
· también es común que para darle más sabor a los platos se utilice un exceso de sal, lo que no es sano para las arterias, el corazón o la circulación.
· a veces conseguir los ingredientes autóctonos del oriente es muy difícil, por lo que se sustituyen por otros alimentos que no producen el mismo efecto beneficioso.
Cocina oriental: ligera, saludable y exquisita
· en ciertos países de Oriente se consume algunas grasas no muy recomendadas para la salud, como el aceite de coco, la mantequilla desleída o aceites vegetales refinados.
· la elaboración de los platos suele ser larga y dificultosa. Se necesita de mucha paciencia.

Por lo tanto, tampoco es bueno que sustituyas tu dieta habitual por la oriental. La combinación de la dieta mediterránea, también muy sana, con la oriental, puede ser muy positiva tanto para la salud como para el paladar. En la variedad está el gusto.

Cómo hacerlo en casa

Cocinar en casa al estilo tradicional asiático puede ser una excelente opción para desarrollar tus cualidades culinarias y plasmar tu imaginación. Por ser muy elaborada, suele ser una cocina bastante espectacular y apetecible.
Pero si quieres algo más rápido y sano, cocinar con "wok" puede ser una excelente opción para aprovechar las ventajas de la dieta asiática: sana y baja en calorías.

Originario de China, el wok es a la vez una sartén y una olla, en la puedes hacer de todo: cocer alimentos al vapor, estofarlos, preparar platos a fuego lento, hacerlos al grilll, freírlos... Un cestillo, una cuchara de madera y una espumadera son todos los utensilios que necesitarás para cocinar con él platos deliciosos y sin apenas calorías, muy importante para todos aquellos preocupados con su línea.

· Al vapor: podrás realizar platos ligeros y sanos, que además conservarán todas las vitaminas y minerales. Puedes elegir entre tres preparaciones: con una canastilla de bambú, con un bol y con el grill.
· Salteados: ideal para gambas, setas, berenjenas, pimiento, pollo... Cortados en pequeños trozos y aderezados con sal, pimienta y los condimentos que desees, resulta un plato muy sencillo de hacer y exquisito para el paladar. Si bien los orientales suelen emplear el aceite de cacahuete para saltear, se ha demostrado que es más recomendable para la salud el de oliva. Su punto ideal es dejar los alimentos algo crujientes.
· Cocer y freír: lo puedes utilizar como si fuera una cacerola tradicional. También para la elaboración de sopas o platos en salsa, y cualquier clase de fritura, de pescado, de verduras, patatas fritas, aros de cebolla...
Fuente:SaludManía

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  • 5215 : 5215 ( Fecha: 4/11/1914)

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