Las golosinas por su dulce sabor y colores llamativos son una tentación para los chicos.
Y aunque es difícil negarle un caramelo a un niño, los padres deben considerar dárselos ya que deben tomar en cuenta los malos hábitos que se puede crear un niño al consumirlos.
Se debe tomar en cuenta que el abuso de estos productos puede perjudicar su crecimiento. Endocrinos y pediatras coinciden en que no hay que prohibir las golosinas, pero sí ser estrictos a la hora de su consentimiento.
La mayoría de niños consume golosinas una vez por semana, y uno de cada tres consume a lo largo del día dulces o chucherias. Esto afecta en su comportamiento ya que ingiere demasiada azúcar y le produce un cambio en su estado de ánimo, ya sea estresándolo o produciéndole hiperactividad.
Además el no consumirlos evitara que desde pequeño adquiera malos hábitos alimenticios. Al igual con las aguas gaseosas es preferible que tome agua pura para su salud.
La atractiva apariencia de una golosina esconde sustancias con calorías vacías que nada aportan al organismo. Y es que si bien un consumo moderado puede resultar el más grande de los placeres, su abuso puede derivar, cuanto menos, en trastornos digestivos y un aumento de caries.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) puntualiza que entre los colorantes autorizados hay un grupo llamados "azoicos" que pueden producir reacciones adversas en individuos predispuestos. En concreto, son capaces de desencadenar asma en personas con este problema. Es por ello que los doctores afirman que las golosinas no tienen ninguna ventaja para el organismo, y no aportan nutrientes importantes para el cuerpo, de ahí que no sea recomendable su consumo.
Muchas veces es muy difícil la intervención que posee los padres en cuanto a prohibir determinadas cosas al niño cuando no se pasa la mayor parte del tiempo con ellos. Pero debe tratarse de indicarles lo que está bien y mal consumir con frecuencia, en este caso los dulces.
Trate de proporcionarle uno cada cierto tiempo y si la petición es diaria evítelo así su hijo llore y haga berrinches. Al no darle un dulce no estará convirtiéndose en una persona malvada, simplemente creando reglas y buenos hábitos.
Fuente:Dietas.com