Se deben a un trastorno de la circulación sanguínea y principalmente son hereditarias
Tratamientos Alternos:
Existen algunos tratamientos alternos que ayudan a mejorar las várices, como por ejemplo:
Masaje: Los masajes profesionales ayudan a mejorar la circulación y eliminar toxinas. El masaje profesional puede ayudar a eliminar las varices.
La aromaterapia: Varios aceites esenciales tales como el romero ayudan a activar la circulación. Unas gotas de aceite de romero mezclado con aceite de masaje y aplicado con un masaje leve ayudan a prevenir y mejorar las varices.
Homeopatía y Herbología: Ambas terapias ayudan de forma natural a eliminar las varices. Hierbas como el ginko biloba son usadas en tratamientos naturales.
¿Cómo prevenir las várices?
Dieta saludable. Como dijimos antes, el sobrepeso es una de las causas de las várices. Al comer saludablemente estamos a ayudando a nuestro cuerpo a eliminar toxinas más fácilmente y a mantener un peso saludable. La mejor dieta para prevenir y mejorar las várices es baja en grasa y rica en fibra.
Las toxinas son una de las causas así que es muy importante tomar mucho agua, pues elimina toxinas y ayuda a eliminar la constipación. La sal no es recomendada porque produce la retención de líquidos.
Ejercicio.
Una razón más para mantenernos activos. El ejercicio ayuda a activar la circulación. El yoga y otros tipos de ejercicio que requieren estirar los músculos, ayudan a mantener las piernas en forma y eliminar las várices.
Cuidado personal. El mantenerse parado por largo tiempo produce várices. Si tu trabajo te obliga a mantenerte de pie, trata de mantener las piernas activas. Esto es difícil en algunas ocupaciones, pero es mejor caminar que mantenerse de pie estático. El uso de zapatos cómodos (de tacón bajo o medio) es importante.
Los baños con temperaturas alternadas. Es decir empezar con agua tibia y luego ponerse agua fría (siempre al final se debe usar agua tibia) ayudan a activar la circulación. Durante el embarazo es preferible dormir de lado para evitar la presión en la pelvis.
(Ver parte III)