La
dieta Atlántica es una “nueva” alternativa de
dieta saludable. Nueva, porque se ha empezado a hablar de ella en los últimos años.
Los estudios que se han realizado sobre la
dieta Atlántica, son mucho más actuales que los de otras dietas como la mediterránea. Además, no se ha promocionado tanto como otros regímenes saludables.
La
dieta Atlántica consiste de una alimentación baja en grasas saturadas, incluye muchas proteínas de alta calidad, es rica en fibra y carente de azúcares refinados. Esta dieta propone también la práctica diaria de ejercicio físico.
La
dieta Atlántica sigue un modelo similar a la clásica
dieta mediterránea, por lo que ambas son igual de beneficiosas. Incluye variedad de productos saludables como frutas y verduras, aceite de oliva, legumbres, hortalizas, carne de ternera y cerdo, cereales y mariscos. Sin embargo, el pescado constituye el producto base de esta dieta que recomienda incluirlo 3 o 4 veces al día.
Otros alimentos que se han incorporado a la
dieta Atlántica son los lácteos, y en forma moderada el vino blanco.
Más que una dieta para bajar de peso, la
dieta Atlántica se perfila como un estilo de vida para cuidar el cuerpo. Estudios recientes han mostrado que la zona Mediterránea ha venido reemplazando su tradicional dieta saludable por una alimentación llena de grasas saturadas, consumo de sal y hábitos dañinos como el tabaquismo y la vida sedentaria, por lo que “ya no se puede hablar de dieta mediterránea en el Mediterráneo”, señalan algunos expertos.
Estas perjudiciales costumbres, han proliferado las enfermedades cardiovasculares y la obesidad en ciertas zonas como Valencia. Sin embargo, se ha visto que la cornisa cantábrica posee una población más longeva y menos afectada por estas patologías.
La
dieta Atlántica, como decíamos, guarda similitud con la dieta Mediterránea, no obstante también tienen algunas diferencias entre sí. La
dieta Atlántica
incluye: mariscos y pescado como alimento estrella, carne vacuna y porcina, hortalizas, potajes y guisos, utiliza métodos de cocción y plancha y recomienda comer despacio y tener un tiempo de reposo en la mesa.
Mientras tanto, en la dieta Mediterránea predomina el aceite de oliva, las frutas y legumbres, carne, pasta, los métodos de asado y a la plancha, e influye el clima y los horarios.
Expertos señalan que la
dieta Atlántica posee un enorme valor preventivo contra enfermedades metabólicas, cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Se cree que influye también en la conducta psicosocial de las personas y que los bebés, hijos de madres consumidores de pescado, tienen un coeficiente intelectual mayor.
A pesar de todos los beneficios que aporta la
dieta Atlántica, expertos aseguran que también está en peligro de ser relegada a un segundo plano, por insanas dietas importadas.
Fuente:dietas.com