Es fundamental para formar los glóbulos rojos y la sustancia que ellos contienen, la hemoglobina. Participa en las reacciones químicas del organismo y en el transporte del oxígeno a los diferentes tejidos.
El hierro que proveen los alimentos se clasifica en:
- hémico, presente principalmente en las carnes rojas y blancas, el hígado y el riñón. Se absorbe en una considerable proporción: 25 ó 30%.
- no hémico, que proviene de algunos vegetales --las legumbres, las hortalizas de hoja color verde intenso, los cereales integrales, las frutas secas--, y del huevo. Se aprovecha en menor medida --entre el 3 y 8%-- que el hémico.
Para aumentar la absorción se puede combinar estos alimentos con otros que contengan vitamina C (frutas cítricas, frutilla, kiwi, tomate, ají, espinaca), preferentemente crudos, o con carne.
Las mujeres necesitan mayor cantidad de hierro que los hombres. También aumentan los requerimientos de hierro en los períodos de rápido crecimiento: infancia, adolescencia, embarazo.
La carencia de hierro facilita la aparición de anemia, una disminución en la cantidad y/o calidad de los glóbulos rojos de la sangre.
Fuente:www.dietascormillot.com