Especialistas en alimentación analizaron los falsos mitos y la eficacia de los regímenes
En la facultad de Medicina de la UVA, Paz Redondo del Río y Beatriz de Mateo Silleras, profesoras de Nutrición y especialistas en alimentación analizaron los falsos mitos y la realidad de las dietas milagro, coincidiendo en que «no hay dieta milagro, adelgazar y mantenerse en forma sólo se logra con una buena y equilibrada alimentación, ejercicio y paciencia».
Los dos primeros requisitos suelen aceptarse por razonables, el tercero, el de no tener prisa para lograr el peso adecuado es el que más lleva a optar por las dietas milagro, disociadas o trucos cualesquiera que permitan perder kilos deprisa. A este respecto, advierten además del efecto rebote; es decir, la recuperación rápida, incluso, de más peso.
«En nuestras consultas, el paciente reclama la dieta de la vecina o de la amiga, sólo a base de un alimento, que funciona...». «No solamente no son efectivas sino que pueden suponer un riesgo para la salud» y, en ocasiones, simplemente carecen de base científica.
Paz Redondo y Beatriz de Mateo, en su presentación, desmitificaron numerosas aseveraciones tan extendidas como inciertas. Por repasar algunas, indicaron que «el metabolismo no cambia, sólo se adapta» o que las legumbres no solamente no tienen muchas calorías «sino que son fundamentales desde un punto de vista nutritivo y que engordar o no depende de cómo se cocinen».
Acabaron así con otras "leyendas urbanas" como que comer fruta después de comer engorda, que la carne de cerdo es grasa «depende del corte», que beber agua durante la comida engorda, «es falso no lo hace nunca» o que la fibra adelgaza, «produce saciedad y, por ello, puede ayudar a reducir la ansiedad»».
Tampoco existen las «calorías negativas, esa idea de que el gasto energético al digerir determinados alimentos es mayor que la caloría consumida y se adelgaza», ni es cierto que «haya alimentos como la piña que arrastren grasas ni lo de la dieta de un día a fruta para limpiar toxinas». Hasta unos cincuenta mitos cayeron en su intervención.
Sin embargo, ambas nutricionistas son conscientes de que las personas se dejan engañar por el sueño de una dieta milagro y del gran efecto de la publicidad cuando sus afirmaciones las ponen en boca de un médico o de un supuesto estudio científico.
Fuente:www.nortecastilla.es