Historiador asegura que se usa desde los romanos y la dinastía Tang (618-907)
La comida rápida no es ninguna innovación ni un "vicio" de la sociedad actual, es tan antigua como que los romanos de clase baja compraban habitualmente sus raciones en quioscos de comida en la esquina de la calle.
Además, desde la dinastía Tang (618-907), los chinos se aficionaron a la cocina rápida que se consume en la calle, según contó a Efe el historiador Felipe Fernández-Armesto, que ofreció en Madrid una conferencia sobre "La alimentación y la humanidad" con motivo del I Aniversario del Instituto Tomás Pascual.
Fernández-Armesto apuntó que siempre ha existido una diferenciación social en la alimentación en todas las culturas, excepto en el Oeste de África, donde no hay otra elección.
Asegura además que el microondas es una "herramienta diabólica" que puede devolver al hombre al estado pre-civilizado de los homínidos carroñeros, ya que al igual que un homínido se comía su pieza en una piedra o escondido en una cueva, los humanos de hoy calientan su plato favorito en el microondas y se lo comen solos frente al ordenador o a la televisión.
El autor de obras como "Millenium" y "Civilizaciones", afirmó que la explotación excesiva del medio natural por parte del hombre es también un problema antiquísimo y, de hecho, la primera crisis en este sentido aseguró que se dio a finales de la Edad de Hielo.
El historiador considera que el ser humano tuvo también relación con la desaparición de los grandes animales que representaban para el hombre una gran fuente de grasa, la principal fuente de alimentación del momento y la que más categoría ha tenido a lo largo de la historia, pese a su mala imagen actual.
Señaló que su obra tiene como objeto el estímulo del debate, la provocación intelectual, y entre las afirmaciones de su último libro, "Historia de la Comida" se encuentra que "los caníbales resultan tener mucho en común con los vegetarianos estrictos".
A su juicio son los ritos y la moralidad lo que lleva a una u otra selección de alimentos y apunta que "bajo las grandes civilizaciones yacen los huesos de algún festín caníbal", por lo que invita a prescindir de prejuicios.
Por otra parte, consideró que la invención de la agricultura es "uno de los grandes desastres" de la humanidad.
Para él, la agricultura además de ser un homenaje a la inteligencia del ser humano ha sido además un desafío a la evolución y ha tenido como consecuencia la tiranía y el despotismo, puesto que cambió las relaciones entre los hombres que se organizaron en elites y que buscaron protección para sus depósitos de abastecimientos.
Fuente:EFE