Seguramente habrás escuchado hablar de la popular dieta de Atkins, diseñada en 1972 por el médico estadounidense Robert Atkins, la cual tuvo gran éxito y aún hoy en día sigue de moda.
La dieta promete bajar rápido de peso (de 2 a 4 kilos en la primera semana y una pérdida de peso moderada en las siguientes), permite comer lo que otras dietas prohíben (proteínas y grasas) y desecha alimentos como verduras y leguminosas.
¿Cómo funciona esta dieta?
Consiste en consumir grandes cantidades de proteínas y un mínimo de carbohidratos para adelgazar. Razón que el Dr. Atkins basó en que al organismo le es más fácil quemar carbohidratos que proteínas, por lo tanto transforma los carbohidratos en energía y almacena las proteínas en forma de grasa.
Así que si consumimos muchas proteínas y casi nada de carbohidratos, el único suministro de energía son las reservas de grasa. Entonces, para poder subsistir, el organismo gasta la grasa acumulada por las proteínas, haciéndonos bajar de peso de inmediato.
¿Qué permite la dieta y qué prohibe?
Casi el 90% de la dieta se basa en el consumo de proteínas y grasas, sin importar si son altas en colesterol o saturadas como: carnes rojas, embutidos, quesos, huevos, mariscos, mantequillas, margarinas, aceites, mayonesas, mantecas, cremas de leche, yogurt entero, etcétera.
El 10% de los carbohidratos se obtiene de las verduras y deben limitarse al máximo las pastas, harinas, arroz, panes, legumbres (lentejas, frijoles, habas), azúcares, bebidas alcohólicas y leche.
También deben evitarse las frutas y las verduras ricas en fibra (papa, zanahoria), ya que la fibra impide la absorción de la grasa en el intestino. Las verduras verdes se limitan a 50 gramos por comida.
(Ver parte II)