La gente anda buscando cómo tener una mejor figura en el menor tiempo posible. Tener un cuerpo perfecto es la principal motivación de hombres y mujeres que han encontrado en la liposucción una excelente alternativa, pues les ofrece resultados inmediatos.
Desde su introducción a principios de los 80, esta cirugía cosmética se ha popularizado rápidamente alrededor del mundo a pesar que en Estados Unidos más de un centenar de personas han fallecido al haberse sometido a esta cirugía.
La liposucción conlleva riesgos como toda operación quirúrgica, sin embargo estos se han minimizado con la aplicación de nuevas técnicas. Actualmente la posibilidad de una fatalidad es del 0.02%, lo que equivale a 1 persona en 5000.
Mientras mayor sea el área tratada o el hacer varias liposucciones a la vez incrementa los riesgos. Los más comunes son: infecciones, alergias, cóagulos sanguíneos, piel irregular o abultada después de la cirugía, pérdida de la sensitividad y cicatrices en las áreas tratadas.
Usualmente no requiere hospitalización, no toca nervios ni vasos sanguíneos y la grasa es succionada a través de un instrumento. El periodo de convalecencia dura un par de días, pero el dolor y malestar puede prolongarse más de una semana.
Para realizar la liposucción se utiliza anestesia local o general dependiendo del área a tratar. Es común sentir dolor después de la cirugía. También puede presentarse sensación de quemadura, inflamación, moretones y en algunos casos hemorragias e incomodidad general, para lo cual el médico recomienda analgésicos.
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Fuente:Dietas.com