Mito 2: Lo único importante es el nivel de calorías
Los nutricionistas dicen que esta creencia es falsa. La obsesión por medir las calorías ni siquiera tiene en cuenta que el nivel de esas calorías se modifica según cómo se prepare el alimento. Así, una manzana cocida tendrá más calorías que una cruda y una porción de papas fritas más que una de papas hervidas.
Recomiendan prestar atención al poder de saciedad de los alimentos y a su índice glucémico, una variable que mide la capacidad de los comestibles de elevar el azúcar en sangre después de ser ingeridos.
Otros factores importantes a tener en cuenta son la adecuación de cada plan de alimentación a las características personales de quien come, a su entorno social, etc. También debe considerarse el grado de accesibilidad a los distintos alimentos, de la persona interesada en adelgazar, así como su forma de comer. Una dieta tiene que facilitar las cosas a las personas y no complicarlas, afirman.
Mito 3: Comer productos light no engorda
Los
alimentos light tienen un nivel más bajo de calorías que el normal (alrededor de un 30% menos) y por eso todo depende de cómo se lo consuma. Si se lo hace en cantidades exageradas favorece el aumento de peso tanto o más que un producto común.
Hay un mecanismo psicológico que hace que, frente a un alimento light, la gente coma más de la cuenta, sólo por el hecho de que tiene menos calorías.
Por otro lado, las indicaciones del etiquetado son confusas y difíciles de leer aún para los profesionales. Para eso se trabaja junto a industriales y a la población para lograr, a la vez un etiquetado responsable y educar al consumidor a la hora de leer las etiquetas, ya que afirman que si no se entiende no se puede elegir correctamente.
Mito 4: Conviene ayunar después de darse un atracón
Este es un mito falso y peligroso. Si bien es frecuente que quien tiene interés en conservar su peso o reducirlo recurra a esta conducta, los profesionales la desaconsejan de manera tajante. Lo que recomiendan es que si un día si un día se comió en demasía, lo ideal es que en la siguiente comida la porción sea reducida y equilibrada.
El ayuno posterior a un atracón puede provocar una baja en la glucosa o en la presión arterial.
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Los mitos más frecuentes sobre la alimentación (III)
Fuente:dietas.com con informacion de: www.eldia.com.ar