El tilo es una planta que crece en los climas templados septentrionales, en Europa, Asia y Norteamérica, aunque es originaria de Europa.
Sus flores blancas o amarillas se conocen y usan desde hace siglos en la medicina popular. Son recolectadas al final del verano y desecadas para elaborar infusiones. Su corteza, también se usa con fines terapéuticos.
Aunque existen muchas especies medicinales de esta planta, las más estudiadas y fáciles de conseguir son la Tilia cordata y la Tilia platyphyllos. Algunos la llaman “flor de lima”, aunque no tiene ninguna relación con el conocido fruto de la lima.
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Al tilo se le atribuyen varias propiedades curativas, se usa para combatir resfriados, gripe, afecciones biliares y hepáticas y también como tranquilizante o somnífero, preparándose en forma de una infusión o té llamada tila.
Tiene efecto antiespasmódico y sudorífico, que resulta beneficioso como calmante de la tos y en los estados febriles.
Como es común en todas las plantas con aceites esenciales, el tilo tiene propiedades sedantes – conocidas ya durante el Renacimiento - ; de aquí su utilidad en los trastornos de origen nervioso que aquejan al aparato digestivo o al corazón.
Otros usos y propiedades de esta planta son: diurético, hipotensor suave, vasodilatador, colerético y colagogo, enjuagues de boca y gargarismos, indigestiones y cuidado de la piel.
La flor de tilo se puede encontrar fácilmente en numerosos establecimientos, en forma de bolsitas listas para preparar las infusiones o bien las flores desecadas .
¿Cómo se prepara?
El té de tilo se prepara agregando 2 a 3 cucharaditas de las flores frescas o secas a una taza de agua recién hervida. Después, se dejan reposar en un recipiente tapado durante 10 a 15 minutos; el té debe beberse mientras aún está caliente.
En estados de ansiedad o nerviosismo, se aconseja tomar de 3 a 4 tazas al día, una antes de acostarse para beneficiarse del efecto sedante.
También se pueden usar 10 ml de tintura una o dos veces al día. O bien, 2 ml de un extracto líquido (1:1), una o dos veces al día.
Se puede disfrutar de un agradable baño relajante si al agua se añade una infusión de tila.
Para prepararlo se hierve una cantidad de 300 a 500 gramos de flores en 1 ó 2 litros de agua, que se incorporarán al agua de baño.
Efectos secundarios
No se han encontrado efectos secundarios hasta ahora, por lo que se considera seguro su uso en los niños y tampoco existen motivos conocidos para evitarlo durante el embarazo y la lactancia.
Fuente:dietas.com