
La carne es el tejido animal, principalmente muscular, que es empleado como alimento.
Es común para el humano, otras especies animales, e inclusive para unas
pocas especies vegetales.
La mayor parte del consumo de carne del humano proviene de mamíferos, especialmente
de animales ungulados domesticados para proveer alimento. En la mayoría
de las culturas la carne es cocida antes de ser consumida. Algunas personas optan
por no consumir carne, ya sea por razones filosóficas, médicas,
u otras, y son conocidas como vegetarianos.
Los animales que se alimentan exclusivamente de carne se llaman carnívoros.
Por el contrario, los animales que no comen carne y se alimentan de plantas son
conocidos como herbívoros. Las plantas que comen "carne" se llaman
carnívoras.
Dentro del área de la Bromatología la carne es el producto obtenido
después de faenar el animal en el matadero, y eliminar las vísceras
en condicines de higiene adecuadas tanto del proceso como del animal.
Las especies de abasto básicas son los óvidos, aves, bóvidos
y porcinos; mientras que las especies complementarias son los caprinos, équidos,
conejos y caza de pelo y pluma.
La carne tiene una composición química bastante compleja y variable
dependiendo de una serie de factores extrínsecos e intrínsecos.
El conocimiento de su composición y la manera en que estos componentes
se ven afectados por condiciones de manipulación, procesamiento y almacenamiento
que determinará finalmente su valor nutricional, durabilidad y grado de
aceptación del consumidor.
Dentro de este grupo podemos así mismo encontrar los derivados cárnicos
que son productos elaborados con porciones de carne y otros ingredientes, crudos
o tratados por el calor, que también se consumen de manera habitual.