
La leche es un líquido nutritivo de color blanquecino, producido por las
hembras de los mamíferos (incluidos los monotremas). Esta capacidad de
las hembras es una de las características que definen a los mamíferos.
La principal función de la leche es la de alimentar a los hijos hasta que
sean capaces de digerir otros alimentos: es el único alimento de las crías
de los mamíferos (del niño de pecho en el caso de los seres humanos)
hasta el destete.
La leche de los mamíferos domésticos es un producto de consumo corriente
en la inmensa mayoría de las civilizaciones humanas: leche de vaca principalmente,
pero también de oveja, cabra, de yegua, de camella, de dromearia, etc.
La leche es la base de numerosos productos lácteos, como la mantequilla,
el queso o el yogur. Numerosos subproductos de la leche son utilizados en las
industrias agroalimentarias, químicas y farmacéuticas: leche concentrada,
leche en polvo, caseína o lactosa. La leche de vaca se utiliza también
en la alimentación animal. La leche está compuesta principalmente
por agua, materia grasa, proteínas y calcio.
En la mayoría de los países, el término "leche"
sin otra precisión, designa la leche de vaca. Para la leche de otras especies,
es normal precisar cuál. Llamamos también leche el jugo de ciertas
plantas o frutos: leche de coco, leche de soja, leche de arroz, o leche de almendra.
La leche de los mamíferos marinos, tales como las focas o las ballenas,
es mucho más rica en grasas y nutrientes que la de los mamíferos
terrestres. La leche es producida por las células secretoras de las glándulas
mamarias o ubres (llamadas "pecho" en el caso de la mujer y "ubres"
en los mamíferos domésticos). La leche secretada en los primeros
días después del parto se llama el calostro.
El consumo de la leche de origen animal comenzó con la domesticación
de los animales en Oriente Medio: primero las vacas, luego las cabras y las ovejas
entre 9000 y 8000 adC.
La leche es un líquido blanco mate y ligeramente viscoso, donde la composición
y las características fisico-químicas varían sensiblemente
según las especies animales, y hasta según las razas. Estas características
también varían en el curso del período de lactación,
así como en el curso de su tratamiento.
La leche de vaca tiene una densidad media de 1,032 g/l. Es una mezcla muy compleja
y muy inestable. Contiene una proporción importante de agua, cerca del
87 %. El resto constituye el extracto seco que representa 130 g por litro, entre
los que está 35 a 45 g de materia grasa. Otros componentes principales
son los glúcidos lactosa, las proteínas, y los lípidos. Los
componentes orgánicos (glúcidos, lípidos, proteínas,
vitaminas), los componentes minerales (Ca, Na, K, Mg, Cl) y el agua. La leche
contiene diferentes grupos de nutrientes. Las sustancias orgánicas (glúcidos,
lípidos, proteínas) están presentes en cantidades más
o menos iguales y constituyen la principal fuente de energía. Estos nutrientes
se reparten en elementos constructores, las proteínas y en elementos energéticos,
los glúcidos y los lípidos. La leche contiene también elementos
funcionales, iones minerales (Ca, P, K, Na, Mg), vitaminas y agua.
En el plano físico, es a la vez una solución (lactosa, sales minerales),
una suspensión (materias nitrogenadas) y una emulsión (materias
grasas).
Su pH es ligeramente ácido (pH comprendido entre 6,6 y 6,8).
También es un medio biológico: contiene células sanguíneas
y mamarias (hasta 30 000 por ml) y microbios (hasta 50 000 por ml).
Su diversificada composición, en la que entran grasas (rica en ácidos
grasos saturados, los triglicéridos), prótidos, (caseína,
albúmina) y glúcidos (lactosa, azúcar específica de
la leche) , la convierten en un alimento completo. Además, la leche entera
de vaca es una importante fuente de vitaminas (vitaminas A, B, D3, E). La vitamina
D es la que fija el fosfato de calcio a dientes y huesos, por lo que se hace especialmente
recomendable a los niños.
La leche posee un ácido grado insaturado (ácido linoleico conjugado)
del cual se ha demostrado que inhibe varios tipos de cáncer en pruebas
con ratones, y también ha eliminado cánceres de piel humana en estudios
in vitro. También podría ayudar a disminuir el colesterol y prevenir
la arteriosclerosis. Estos ácidos grasos benéficos se encuentran
en mayor cantidad en leches de vacas alimentadas con pasturas.
Un vaso de 250 ml aporta la cantidad diaria recomendada de:
Calcio 44%
Vitamina A 20%
Vitamina D 50%
La leche segregada durante los primeros días después del parto es
el calostro. Es un líquido de color amarillento, rico en proteínas
y anticuerpos, indispensables para la inmunización del recién nacido.
No obstante, hay algunos autores que consideran la leche de vaca como un alimento
nocivo para el hombre, pues, según ellos, sus proteínas y su calcio
son difícilmente asimilables por la especie humana, ya que esta está
adaptada al estómago del ternero. Hay que diferenciar este supuesto peligro,
de la intolerancia a la leche debido al déficit de lactasa, enzima digestiva
que transforma la lactosa en glucosa.
La presentación de la leche es variable, pues se acepta alterar sus propiedades
para satisfacer preferencias de los consumidores. Una alteración muy frecuente
es deshidratarla para facilitar su transporte y almacenaje. También es
usual reducir el contenido de grasa, aumentar el de calcio y agregar sabores.
Los requisitos que debe cumplir un producto para ubicarse en las diferentes categorías
varían mucho de acuerdo a la definición de cada país:
Entera: tiene un contenido en grasa superior al 3,2%
Leche descremada o desnatada: contenido graso inferior al 0,3%
Semi desnatada o semi descremada: con un contenido graso entre
1,5 y 1,8%
Saborizada: es la leche azucarada o edulcorada a la que se la
añaden sabores tales como fresa, cacao en polvo, canela, vainilla, etc.
Normalmente son desnatadas o semi desnatadas.
En polvo: a esta leche se le ha extraído casi totalmente
el agua y se presenta en un polvo color crema. Para su consumo sólo hay
que añadirle agua.
Condensada, concentrada o evaporada: a esta leche se le ha extraído
parcialmente el agua y se presenta mucho más espesa que la leche fluida
normal. Puede tener azúcar añadido o no.
Enriquecidas: son preparados lácteos a los que se le añade
algún producto de valor nutritivo como vitaminas, calcio, fósforo,
omega-3, soja, etc.